Si hay ciertos deportes que te parecen muy aburridos, incomprensibles o simplemente ridículos, te invitamos a alcanzar el colmo. Imaginá a un grupo de catorce púberes corriendo con una escoba entre las piernas, dos de los cuales se dan a la persecución de un 15vo que da vueltas por la cancha vestido de amarillo y con una media negra colgando de sus pantalones. Esta imagen tan poco romántica no es más que el panorama real que presenta el nuevo deporte impulsado por alumnos del Middlebury College.

El Quidditch es un deporte inventado por la escritora J. K. Rowling para sus libros de Harry Potter. En la idea original, a grandes rasgos, el objetivo es pasar una pelota por alguno de los tres aros del equipo contrario para anotar puntos (10 por gol). El juego se desarrolla en el aire con cuatro pelotas mágicas que se mueven por propia voluntad influyendo el partido. Tres de ellas (bludgers) - pesadas y peligrosas - surcan el área de juego constantemente a altas velocidades a modo de obstáculos. La tercera (snitch) es una pequeña bola dorada con alas que vuela erráticamente y es considerablemente difícil de atrapar. El partido se gana por mayoría de puntos o por haber capturado la esquiva snitch (que equivale a 100 puntos y da por terminado el juego).

Un partido de Quidditch sin bludgers, sin snitch y en la tierra no es más que un pseudo partido de rugby con menos jugadores. Por eso estos estudiantes decidieron calzarse las escobas - aunque no vuelen - y disfrazar a un chico ágil de snitch - aunque sea ridículo - y darse a conocer intercolegialmente. Habiendo llegado a Princeton, declaran que esperan que el juego pueda volverse internacional para jugar competencias en el extranjero… Las caras los venden, aún sin escobas de por medio, de cierta manera me enternece.
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June 23rd, 2008 - 5:06 pm
jaja…
q lamntable pobres locos jajaja
inutiles